Aprovechamos el significativo día de hoy a nivel astrológico para estrenar en nuestras redes la sección Teatro y Astrología, en la que regularmente ofreceremos información o tips para comprender cómo nos puede estar afectando el sistema planetario a nuestro sistema emocional y de qué forma, a través de las herramientas de autoconocimiento que ofrece Teatro y Consciencia, podemos actuar ante ciertas situaciones o reacciones.

!Vamos allá!


Ayer martes 23 de octubre, el sol inició su curso en Escorpio. Escorpio es la energía que bucea por debajo de todo aquello que intentamos cubrir con nuestras máscaras y mecanismos de defensa. Así, durante el mes Escorpio, nos será inevitable no mostrar aquellas partes nuestras oscuras u ofensivas. Tenderemos a sentirnos especialmente vulnerables y en ocasiones no podremos reprimir aquellas emociones u opiniones que normalmente esconderíamos. Y es que con la energía Escorpio, las cosas son como son, sin maquillajes ni apariencias.

Y hoy es un día especialmente significativo porque veremos una reluciente luna llena que hasta el viernes pasará por Tauro, el signo de la seguridad y la estabilidad; la necesidad de tenerlo todo asentado y la dificultad de aceptar cambios.

Con esta combinación, el escenario es el siguiente:

La luz de la luna llena de hoy va a iluminar algún tema en nosotros, cada uno según su situación personal, al cual nos aferramos mucho y que nos limita a la hora de expresar lo que realmente sentimos y somos. Algo de nuestras profundidades a lo que nos sentimos ligados o que nos hace sentir muy seguros (sea un hábito, una adicción, una dependencia emocional, una herida profunda…). Y la energía escorpiana, esa que destapa todo aquello que escondemos debajo de la alfombra, nos va plantear situaciones que nos van a cuestionar la estabilidad que tenemos ante este patrón tan profundo al que nos agarramos aunque nos haga sufrir.

Ante este panorama, desde Teatro y Consciencia os animamos a aprovechar estas energías que empujan a desbloquear aquello que intentamos esconder, para sacarnos las máscaras y mostrarnos tal y como somos, permitiendo que salgan a la luz esas rarezas que no son más que nuestra propia y auténtica humanidad.

Varios ejemplos:

Afrontar aquella conversación que llevo tiempo evitando; ordenar aquellos cajones que ni me atrevo a abrir por pereza o miedo a encontrarme con según qué cosas; revelar opiniones ocultas que pueden transformar algún tema estancado; expresar emociones que me aterran por cómo creo que pueden hacer sentir al otro; buscar acompañamiento terapéutico para tratar aquel tema interno que me angustia…

En definitiva, estos días son una gran oportunidad para cuestionarnos la siguiente pregunta: “¿Quién necesito ser para hacer aquello que no me atrevo?”. Y hacer plenamente lo que en Teatro y Consciencia llamamos un #MaskOff. ¡Quitémonos la máscara y empecemos a vivir!

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